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Conflictos Laborales: “El Despido Interior”.

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Muchas veces cuando hablamos de conflictos laborales en las organizaciones, pensamos en  malas relaciones entre compañeros de trabajo, bajas remuneraciones, condiciones del ambiente de trabajo inadecuadas, falta de reconocimiento, personal sobrecalificado, entre otros; sabemos que definitivamente todos estos factores impactan el clima laboral, la productividad de los colaborares y el colaborador en sí.

Enfocándonos en el colaborador, hace unos días en un webbinar, tuve la oportunidad de escuchar por primera vez el término: “El despido interior”, término que deseo profundizar el día de hoy con ustedes, debido a su gran impacto.

En 1974, el psicólogo alemán Herbert Freudenberger, nos habla acerca del Burnout (agotamiento laboral), y se refiere al Despido Interior, para describir el agotamiento emocional, vacío existencial y aislamiento laboral, derivado de la creencia de que el trabajo que uno hace carece de sentido. En 2007, Lotfi El Ghandouri, en su libro: Síndrome del Burnout: Del Despido Interior al Despertar Interior; lo define como: el resultado final de un largo y complejo proceso de vivencias negativas, hasta el punto de que la diferencia entre las expectativas previas y la realidad se hace tan grande, que genera una acumulación de dolor y decepción insoportable, que lleva a la resignación laboral.  El portal OfinayBienestar, indica que este síndrome aparece, cuando la persona se desconecta de la organización, no le interesa más que cumplir con el horario de trabajo, las tareas mínimas, incluso  sin preocupación, ni interés que queden inconclusas al final de la jornada. Quien sufre de esta condición, suele llegar justo en el horario o con tardanzas, y se retira ni bien se cumple la hora. No participa de las actividades extra laborales, ni forma vínculos con sus compañeros en el lugar de trabajo. Para el colaborador, el trabajo es sólo una obligación por cumplir, mientras piensa en las actividades externas de la empresa o en sus propios proyectos.

En otras palabras el despido interior implica que el trabajador se encuentra en “automático”, solo busca cumplir con las obligaciones mínimas, ya “no viste la camiseta” de la organización, no tiene interés en generar buenas relaciones interpersonales con sus compañeros de trabajo, y probablemente se encuentra en búsqueda de nuevas oportunidades laborales. En mi opinión, si  en la organización, no se realizan prácticas de reconocimiento del personal,  no se promueven buenas relaciones entre los colaboradores, este síndrome puede ser sumamente contagioso, donde todos los colabores buscan el mínimo esfuerzo, ya que no perciben ninguna diferencia entre esforzarse o no; causando un impacto negativo en el compromiso de los colaboradores, clima laboral y productividad de la organización.

Ghandouri, menciona que el Despido Interior es un proceso de caída en una escalera de nuestras expectativas. El primer escalón es la Entrega, donde el colaborador se siente especial e involucrado, frente a los primeros conflictos, busca solucionarlos con la persona interesada, o simplemente no comunica la información y no manifiesta su malestar, al no resolverse el conflicto pasa al escalón del Compromiso,  donde frente a los conflictos el colaborador se limita a cumplir con lo encomendado, sin arriesgarse, ni buscar nuevas formas. Posteriormente pasa al escalón de La Participación, aquí el colaborador y la organización perciben el cambio en el desempeño, y  no se cumplen las expectativas de ambos. Ante  este punto, redireccionando las estratégicas personales y organizacionales, existe un punto de retorno a un buen desempeño; de no ser así, existen las siguientes posibilidades: la organización nos despide, renunciamos o empezamos a sumergirnos en el despido interno. El siguiente escalón es La Retirada, somos víctimas y culpamos a la organización de nuestra infelicidad. Y finalmente llegamos a La Resignación, en este punto se cree que no hay nada que hacer, somos víctimas de la organización, nuestro jefe, compañeros, de no existir un cambio se produce el Burnout (agotamiento laboral) e incluso, se puede producir depresión en el colaborador.

De lo mencionado anteriormente podemos inferir, que tanto los factores externos (propios de la organización) e internos (propios del trabajador) son los causantes del Despido Interno, es importante añadir, que para evitar el despido interno, también es necesario, que cada uno de nosotros, aprendamos a identificar nuestra Dominancia natural, es decir para que somos buenos de manera natural, actividades que realizamos sin esfuerzo y gastando menos energía de nuestro cerebro, punto del que profundizaré en nuevos artículos.

Conociendo el gran impacto del Despido Interno, debemos trabajar en evitar descender en la escalera de Ghandouri, debemos trabajar en los conflictos desde el primer momento en que se presentan, a través de las instancias adecuadas, es relevante que los colaboradores se sientan escuchados y que se tome el interés en su bienestar. No caer en la victimización (evadiendo responsabilidades), finalmente el colaborador es un  gestor de su felicidad y desarrollo en el trabajo. Como jefes y organización, generar un clima de confianza, promoviendo la comunicación asertiva entre los colabores. Finalmente las organizaciones son los lugares donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, y nuestras vivencias negativas dentro de ella, van a tener un impacto en el colaborador a nivel personal, familiar y social; en la organización el impacto negativo, genera  el no cumplir con lo objetivos, baja productividad y pérdidas económicas.

Más información:

Síndrome del Burnout: Del Despido Interior al Despertar Interior

El síndrome del despido interior

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Acerca del Autor

Pamela Franco

Psicóloga, Facilitadora de la Metodología Lego Serious Play, Licenciataria Benziger, Traine Points of You, Acreditación en la metología Belbin de Roles de equipo, Facilitadora de Dinámica Grupales

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